Desde hace algunos días visito las librerías de la
ciudad, busco afanosamente el libro Catalina, publicado por
Ediciones Unión y presentado en la 23 Feria Internacional del Libro
Cuba’2014. Quería hacerle un regalo a
una amiga, amante como yo de la arquitectura de ésta ciudad maravillosa, y no quiero de ninguna manera deshacerme del ejemplar que me dedicó su autor.
El habanero Mario Coyula Cowley es el autor de Catalina, su primera novela de ficción, sin embargo a éste hombre se le distingue y admira en el mundo como el célebre arquitecto, diseñador urbano y crítico.
Catalina y Juan Pedro tienen toda una aureola a su
alrededor fueron el centro de un
escándalo a principios del siglo XX cuando aún no existía el divorcio en Cuba.
Catalina siempre le interesó mucho, a Mario Coyula, me dijo que en su casa desde
niño oía hablar de ella. Su abuelo había peleado en la guerra junto a su
hermano e hicieron toda la invasión de Oriente a Occidente.
Para mí Catalina Lasa era la Ana Karénina tropical y, te
hago una confesión: influyó mucho que era muy linda y uno tiene una debilidad
por la belleza, hubo sonrisa -entonces con un guiño-.
. ¿Influyó en algo la arquitectura de la casa de Catalina
para la documentación y descripciones que realiza?
Si, un capítulo largo es la casa y hay también mucho de
la arquitectura de La Habana, sobre todo de El Vedado, último lugar de ella,
donde tuvo la última casa y donde tiene el mausoleo que es una joya, una obra
maestra de Lalique que era amigo de ella y su segundo esposo, Juan Pedro Baró.
Mira, en la novela hay tres personajes: Catalina, el
arquitecto que la asedia y el esposo al que yo no trato muy bien, lo pongo como
un tipo pesado y hago el contraste entre la familia de Catalina que era pro
independencia; su hermano fue Coronel en la guerra, y este hombre que siempre estuvo haciéndose
el loco para no complicarse la vida en la conflagración y se fue a París, lo
más lejos posible para no contagiarse con ese mundo.
Y te cuento más, poco a poco el personaje de Catalina
cede su espacio y entra con más fuerza el arquitecto lo cual me permite tratar
más los años 40 y 50 que también es una época que no se conoce o maneja bien en
Cuba.
En cierta medida, yo estaba en deuda con ese mundo y
romper el esquema, el mito, de que los adinerados eran unos torpes y no sabían
cómo gastarlo.
Esta es la segunda edición de Catalina, donde el autor corregió muchos aspectos, anuló información exagerada, y añadió fotos
originales de la mansión de Paseo 406, conseguidas con una sobrina nieta de Catalina Lasa, cuando Coyula leyó algunas
escenas de la versión original del libro en 2011, en Miami.
Es interesante recorrer La Habana junto a Catalina Lasa
de la mano del Premio Nacional de Arquitectura 2001 y Distinción Nacional de
Hábitat, ambos por vida y obra, y Premio Nacional de Patrimonio, 2013, además
de ser Profesor de Mérito y Doctor Honoris Causa, Mario Coyula Cowley quien nos
dice que su primera obra de ficción Catalina es un canto a la
frustración y para mí un hermoso ejemplar para conocer de primera mano la
arquitectura de la barriada de El Vedado.Tags: novela El Vedado arquitectura Mario Coyula Catalina
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