domingo, 30 de marzo de 2014

Amor y arquitectura en un libro.

Desde hace algunos días visito las librerías de la ciudad, busco afanosamente el libro Catalina, publicado por Ediciones Unión y presentado en la 23 Feria Internacional del Libro Cuba’2014.   Quería hacerle un regalo a una amiga, amante como yo de la arquitectura de ésta ciudad maravillosa, y no quiero de ninguna manera deshacerme del ejemplar que me dedicó su autor.

              El habanero Mario Coyula Cowley es el autor de Catalina su primera novela de ficción, sin embargo a éste hombre se le distingue y admira en el mundo como el célebre arquitecto, diseñador urbano y crítico. 

                                                                               
 Si, está en lo cierto, la protagonista de la obra no es otra que Catalina Lasa a la que su segundo esposo Juan Pedro Baró  le construyera una hermosa mansión –reconocida arquitectónicamente- en la calle Paseo del Vedado o a la que el maestro vidriero y joyero francés René Lalique diseñara un magnífico mausoleo Art Decó en la necrópolis de Colón de La Habana.

Catalina y Juan Pedro tienen toda una aureola a su alrededor fueron  el centro de un escándalo a principios del siglo XX cuando aún no existía el divorcio en Cuba.

Catalina siempre le interesó mucho, a Mario Coyula, me dijo que en su casa desde niño oía hablar de ella. Su abuelo había peleado en la guerra junto a su hermano e hicieron toda la invasión de Oriente a Occidente.

Para mí Catalina Lasa era la Ana Karénina tropical y, te hago una confesión: influyó mucho que era muy linda y uno tiene una debilidad por la belleza, hubo sonrisa -entonces con un guiño-.

. ¿Influyó en algo la arquitectura de la casa de Catalina para la documentación y descripciones que realiza?
Si, un capítulo largo es la casa y hay también mucho de la arquitectura de La Habana, sobre todo de El Vedado, último lugar de ella, donde tuvo la última casa y donde tiene el mausoleo que es una joya, una obra maestra de Lalique que era amigo de ella y su segundo esposo, Juan Pedro Baró.
Mira, en la novela hay tres personajes: Catalina, el arquitecto que la asedia y el esposo al que yo no trato muy bien, lo pongo como un tipo pesado y hago el contraste entre la familia de Catalina que era pro independencia; su hermano fue Coronel en la guerra,  y este hombre que siempre estuvo haciéndose el loco para no complicarse la vida en la conflagración y se fue a París, lo más lejos posible para no contagiarse con ese mundo. 
Y te cuento más, poco a poco el personaje de Catalina cede su espacio y entra con más fuerza el arquitecto lo cual me permite tratar más los años 40 y 50 que también es una época que no se conoce o maneja bien en Cuba.
En cierta medida, yo estaba en deuda con ese mundo y romper el esquema, el mito, de que los adinerados eran unos torpes y no sabían cómo gastarlo.

Esta es la segunda edición de Catalina, donde el autor corregió muchos aspectos, anuló información exagerada, y  añadió fotos originales de la mansión de Paseo 406,  conseguidas con una sobrina nieta de Catalina Lasa, cuando Coyula leyó algunas escenas de la versión original del libro en 2011, en Miami.

Es  interesante recorrer La Habana junto a Catalina Lasa de la mano del Premio Nacional de Arquitectura 2001 y Distinción Nacional de Hábitat, ambos por vida y obra, y Premio Nacional de Patrimonio, 2013, además de ser Profesor de Mérito y Doctor Honoris Causa, Mario Coyula Cowley quien nos dice que su primera obra de ficción Catalina es un canto a la frustración y para mí un hermoso ejemplar para conocer de primera mano la arquitectura de la barriada de El Vedado.



Tags:  novela    El Vedado   arquitectura   Mario Coyula  Catalina   


  

No hay comentarios:

Publicar un comentario